martes, enero 27, 2009

Reportándome desde Barcelona

Me tocó el dormitorio del niño!!
Nota 1: Para disfrutar mejor de la experiencia de este blog, visiten los enlaces que gentilmente coloco cuando menciono sitios de interés.

Nota 2: Este post no se hubiera realizado sin la anónima y casual colaboración de mi vecino de edificio, a cuya red me estoy conectando, no le avisen ¿ok?.

No es el parque del amor porsia

Mi primera semana en Barcelona, días de habituarnos al país y a su cultura. Al inicio la pasé (pasamos) tramitando los papeles respectivos en el día y por las tardes haciendo turismo. El fin de semana sentimos bastante viento, los letreros y postes de alumbrado parecían volarse. Luego nos enteramos, por TV, que se trataba de un temporal que había causado varios daños e incluso víctimas en la región (con razón vimos tanto árbol caído).



Hemos aprovechado en visitar el Templo de La Sagrada Familia, el Parque Güell y La Pedrera, todas obras representativas del modernismo catalán y del arquitecto Antonio Gaudí. También aprovechamos el sábado para ir de paseo por Las Ramblas, una avenida con bastante comercio que empieza en Plaza Catalunya y termina frente al mar, donde hay un Centro Comercial llamado Maremagnun. Creo que lo visitaré alguna vez más, al menos para ver alguna película formato IMAX.

También ese fin de semana aprovechamos para subir al Tibidabo, el monte desde el cual se divisa toda Barcelona, el punto mas alto del lugar según nos dicen. La vista era espectacular y no sólo por la ciudad a nuestro pies sino por la cantidad de turistas que acuden a visitarlo.



El trabajo recién empieza, en el equipo de JAVA hay dos españoles, un danés, una colombiana y un hondureño, todos bastante amables. Veremos como evoluciona la cosa.

Por ahora hay varios anécdotas con los peruanos que vine, generalmente cosas relacionadas al idioma catalán, la lengua materna de Catalunya. Ya lo iré publicando poco a poco.

Seguiré en contacto


Unas cuantas fotos más en mi álbum de fotos

jueves, enero 15, 2009

Despedidas

Son las típicas escenas de películas dramáticas o románticas: una pareja, dos amigos, un aeropuerto, una estación de tren, lágrimas, promesas al aire. Son las despedidas.

Recuerdo algunas despedidas memorables: la despedida de Laura y Lucía en el aeropuerto Jorge Chavez, amigas argentinas, que se hospedaron en mi casa cuando yo tenía diecisiete años. Años después, en el mismo escenario, la despedida de María del Carmen, al irse a Australia. Luego las dos despedidas de Celia, cuando tenía que regresarse a Francia.

En esas escenas, siempre era yo el que se quedaba haciendo la señal del adios con la mano, yo era quien debía convivir con una ciudad que respiraba aún el aroma de quien se marchaba.

Luego las cosas cambiaron, y el que partía empezaba a ser yo. Las despedida en el aeropuerto Charles de Gaulle en Paris, la despedida en el metro de Madrid, o la despedida en la estación de tren en Morlaix (la más dura) trazaron el camino hacia lo que es la despedida mas importante en mucho tiempo: mi partida a Barcelona.

Esta despedida se ha ido dando por partes -imposible reunirme con todos a la vez- y ha sido una mezcla de sentimientos (todos coincidimos en lo mismo).

Inicio un nuevo reto profesional, lejos de la gente que quiero, pero sé que todos ellos (ustedes) estarán presentes en mis recuerdos, y obviamente, en mis fotos. Esas fotos que a manera de rompecabezas van armando el cuadro de mi vida.






Fotos en mi cuenta flickr