viernes, enero 19, 2007

Declaración de guerra [RELATO]

El móvil sonó con fuerza, Miguel había ingresado hace unos días esa melodía en el teléfono, era una melodía alegre que coincidía con su estado de ánimo. Fátima había aceptado intentarlo con él y era su enamorada. Lógicamente le había pedido tener paciencia, puesto que su anterior ruptura no era fácil de sobrellevar.

El reloj marcaba las 8.00 am. El día anterior había sido extraño, Miguel acompañó a Fátima a su casa. Los dos se encontraban sentados en el salón cuando llamaron a la puerta: era Francisco, el ex novio de Fátima. Miguel sentía que su relación empezaba con dificultades pero sentía que esas cosas eran soportables porque Fátima lo valía. Una mujer como ella no se encontraba todos los días y había algo en su corazón que le animaba a continuar.

Cogió el teléfono móvil y observó que en la pantalla, no aparecía el número telefónico de quien llamaba:
-¿Aló? ¿quien es?. Preguntó Miguel.
-¿Eres Miguel no es así?. Interrogó una voz del otro lado.
-¿Sí?, ¿quién habla?
-Solo quiero decirte que tienes dos días de enamorado y ya eres un cornudo!. Dijo la voz
-¿Que? no entiendo, ¿quien eres?. Preguntó Miguel, sospechando de quién se trataba.
-Te deseo toda la infelicidad del mundo, ¡chao!. Francisco cortó la comunicación.

Miguel sintió un vacío en el estómago al reconstruir mentalemnte lo que había pasado el día anterior mientras él esperaba en el sofá. Francisco había besado y tocado a Fátima en el portal de su casa. Le preocupó que Fátima no le contara el incidente ¿ella lo habría consentido? ¿Francisco la habría obligado?. Sus dudas se sentían como hormigas en las entrañas. Lo peor era, según él, lo que temía que pase: Que Fátima lo deje para volver con su ex. La situación no se veía favorable y además cobraba un nuevo matiz: Miguel tenía ahora un enemigo. Francisco le había declarado la guerra.

La sensación era similar a lo que había experientado desde que empezó a salir con Fátima, es decir, de incertidumbre. Miguel no quería que las cosas salgan mal, pero el mundo nuevo que se abría ante él lo sorprendía con estos golpes. Miguel reparó que el miedo, la incertidumbre, la emoción y esto que sentía por dentro no podía significar otra cosa: estaba enamorándose.

3 comentarios:

Look dijo...

Muy buena web, excelente!!!

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Dave Klux dijo...

muy bueno el relato, se distinguen claramente los sentimientos de confusion y curiosidad del "cornudo" jaja...

Le Martin dijo...

Hola Dave: esa era la idea, que logre transmitir eso. Saludos